8 de gener de 2017

Una economía local, justa y sostenible debe decir NO al CETA.





DÍA EUROPEO DE ACCIONES DESCENTRALIZADAS CONTRA EL CETA


El tratado económico y comercial entre la Unión Europea y Canadá, (CETA por sus siglas en inglés), se encuentra en la fase final de su proceso de ratificación, ya que el próximo 24 de enero, antes de la ratificación en el Parlamento Europeo, la Comisión de Comercio Internacional (INTA) decidirá sobre el CETA. Por ello, y con la finalidad de incidir sobre dichas votaciones las campañas europeas NO al TTIP, CETA, TiSA, entre ellas No al TTIP-Comarques de Castelló, convocan movilizaciones para este 21 de enero de 2017.

Durante la primera quincena de febrero, el tratado deberá ser ratificado por el pleno del Parlamento Europeo mediante una votación de sí o no a la totalidad del texto, no caben enmiendas. Si se ratifica, el 90% del mismo se podrá aplicar de forma provisional antes de que lo ratifiquen los distintos parlamentos nacionales y regionales. 

Sin embargo, el CETA es cuestionado por amplios sectores de la sociedad civil a ambos lados del Atlántico, al no ofrecer garantías reales sobre los derechos humanos y la protección del medio ambiente. Algunos de los motivos son:
  • El modelo económico basado en energías fósiles y sucias que impone el CETA hará imposible cumplir con los acuerdos adoptados en la lucha contra el cambio climático.
  • El CETA no protege los derechos laborales, ni la salud, ni la seguridad ni el desarrollo sostenible, pero es ejecutivo a la hora de proteger al inversor, al que no le reconoce ninguna obligación.
  • El CETA no permitirá implementar políticas que reduzcan las desigualdades, ya que limita seriamente la capacidad de los gobiernos estatales, regionales y locales para crear, expandir y regular los servicios públicos, incluso para revertir liberalizaciones y privatizaciones fracasadas.
  • Al alargar la vida de las patentes, el CETA provocaría un aumento del precio de los medicamentos, de las semillas, de productos culturales y de la investigación.
  • Con el CETA nuestra privacidad y nuestros datos se convertirán en una mercancía .
  • El nivel de competencia que impone el CETA expulsaría del mercado a agricultores, pequeños empresarios y profesionales, transformando nuestra alimentación, los procesos de producción, las compras públicas e impidiendo el desarrollo sostenible.
  • El CETA impedirá la aplicación de políticas destinadas a la consecución del pleno empleo y la estabilidad de precios, ya que una mayor liberalización de los mercados financieros hará que las economías sean más vulnerables a las crisis financieras.
  • Informes independientes sobre los impactos económicos de la aplicación del CETA predice que se perderán puestos de trabajo tanto en la Unión Europea como en Canadá, y que las ganancias generadas por este modelo de comercio serán sobre todo para los propietarios del capital, con el consiguiente aumento de la desigualdad.
  • Con el CETA se legaliza un sistema de justicia paralela exclusivo para que las multinacionales puedan defender sus beneficios demandando a los gobiernos, llamado ICS.
  • El CETA consolidará la influencia de los grupos de presión empresariales (lobbies) en la elaboración de las políticas públicas, a través de su participación en los órganos de toma de decisión, lo que perjudicaría la adopción de políticas de interés público.

Por todo esto y mucho más, el sábado 21 de enero de 2017 a las 19h saldremos, desde la plaza María Agustina de Castelló de la Plana, a manifestar nuestro rechazo al CETA, y a reivindicar un modelo basado en la economía local, justa y sostenible.


¡STOP CETA! ¡STOP TiSA! ¡STOP TTIP!