29 d’octubre de 2016

¿Cómo, que el CETA ya está aprobado?





Artículo escrito por David Hervás
ATTAC Castello·Viernes, 28 de octubre de 2016

Los medios siguen vendiendo que Bélgica ha aprobado el CETA y el pescado ya está vendido, pues el tratado por fin ha superado el último obstáculo que se ha puesto en su camino. Sin embargo, la realidad es muy distinta, ya que estamos aún en la primera fase de la aprobación.

El proceso de aprobación se inicia con el voto favorable por unanimidad del Consejo Europeo (Consilium para los amigos). El Consejo Europeo está compuesto por los jefes de Estado o de Gobierno de los 28 Estados Miembros de la UE, el presidente del Consejo Europeo (Donald Tusk) y el presidente de la Comisión Europea (Jean-Claude Juncker).

El voto estaba previsto para el jueves 27 de octubre para hacer coincidir este acto con el primer aniversario de la victoria electoral de Justin Trudeau, el mediático primer ministro canadiense, que iba acudir al evento con su mejor sonrisa a sacarse una bonita foto para su colección.

Para poder dar su voto favorable, el primer ministro del Reino de Bélgica necesitaba la autorización de los parlamentos regionales, pues Bélgica es un estado federal. Para que veáis la diferencia entre un Estado Federal y un “Estado de las Autonomías”: el gobierno en funciones del Reino de España ha dado el permiso a Mariano Rajoy, presidente en funciones, sin preguntar a nadie, ni siquiera al Congreso de los Diputados.

Pues bien, el parlamento de Valonia ha obtenido de los demás parlamentos regionales belgas y del gobierno federal unas condiciones que se habrán de cumplir en el momento en que se tenga que ratificar el CETA por los parlamentos de los Estados Miembros. Y aquí es donde meten la pata hasta la entrepierna los medios de comunicación, pues esta aprobación está prevista para ... ¡¡el año que viene!!

El año que viene, sí, porque después del Consejo de Europa, el tratado ha de ser ratificado por el Europarlamento, por mayoría. Y después se inicia la ratificación por los parlamentos de los 28 Estados Miembros, y como Bélgica es un estado federal, es necesaria la aprobación de los parlamentos regionales.

La aprobación del CETA va a tener tantos capítulos que se puede comparar a una telenovela, como muy acertadamente ha señalado el activista Tom Kucharz. En estos momentos el parlamento de Valonia ya ha dado su respaldo (por el momento) al CETA, pero condicionado al documento acordado entre el gobierno federal belga y los gobiernos regionales el jueves pasado.

Ahora mismo el culebrón se puede complicar en el Consejo Europeo si Canadá y o alguno de los Estados Miembros manifiestan su oposición a las condiciones del "acuerdo belga". Dado que dichas condiciones no se pueden cumplir a estas alturas, ya que el tratado está cerrado, lo más probable es que miren para otro lado, puesto que lo que ha de aprobar el Consejo es el texto del CETA, no el “acuerdo belga”.

En el Europarlamento, dada la mayoría existente (muy variada: hay liberales, neoliberales y ordoliberales), no se prevén problemas para ratificar el CETA.
Luego vendrán las ratificaciones nacionales (con 38 parlamentos entre los nacionales y los regionales), y es en este momento cuando los parlamentos de Valonia y de la región de Bruselas pueden tumbar el CETA, porque entonces podrán exigir que se cumplan las condiciones del acuerdo "acuerdo belga", y como no se habrán incorporado al texto del CETA, Bélgica no podrá ratificarlo.
Y si no lo ratifica uno sólo de los Estados Miembros, el CETA no puede ser aprobado, y colorín colorado este cuento no ha terminado.

ANEXO: TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL DEL "ACUERDO BELGA":