11 de maig de 2015

Patentes, Derechos de autor y Cultura, el TTIP al asalto de la democracia


Juan Bautista Esteve Ramos. 


"TTIP: the winter is coming... pero estamos preparados para pasar el invierno y volver a vencerlo."

Soy pirata, formalmente desde hace cinco años, antes ya lo era de espíritu, y veo constantemente que la sociedad ningunea a la cultura: con falta de lectura, con un masivo seguimiento televisivo a programas del corazón o de prensa amarilla, y así varios ejemplos. Cada año, autores de diversas ramas creativas ven que no pueden vivir de su creatividad, mientras unos pocos son los súper-ventas de siempre. Parece que creación cultural y fama deba ser una premisa a cumplir para poder llegar a sentirte autor. Todo esto es culpa de una educación deficiente que nos llevan décadas inculcando, cada vez mas basada en la competitividad y en los negocios, que en la sociedad y el respeto humano.

Sin embargo, hoy vengo a hablar de una etapa interesante que todavía estamos viviendo. Una etapa de cambios convulsos en la sociedad, una etapa que ya llaman la "Era de la Información", y todo gracias a la nueva herramienta al alcance de casi todos en occidente: Internet.

En 1999 empezó una guerra. Ese año fue cuando Napster apareció en el horizonte de internet, esa red de la que todos querían saber mas, y las empresas querían sacar tanto más tajada mejor. Pero en 1999, en un momento en que la expansión de la red llegaba a su punto mas álgido (ahora sigue en expansión pero a velocidades menores), nació la primera gran red de compartición de datos. Dicha red se caracterizaba por permitir a los individuos a llegar a contenidos de una forma más ordenada y regulada, con buscador inclusive.

No era nuevo el hecho de que se pudiera copiar a través de la red, se había hecho de mil maneras distintas, pero cuando nació Napster, las alarmas se dispararon. Ya no eran grupúsculos pequeños compartiendo un CD o una película a través de su particular red de datos, eran miles de usuarios compartiendo los mismos datos de forma pública, y lo que pensaban las empresas que iba a ser un negocio redondo, se convirtió en su peor pesadilla. Las empresas intermediarias, a la larga, parecían destinadas a desaparecer. ¿Que podía ser un autor sin su mánager? Ahora podía llegar a todas partes sin el. Por supuesto, pensar en cambiar el modelo de negocio no era viable. No sabían si con otro modelo podrían ganar mas. Mejor legislar, prohibir y criminalizar. Al fin y al cabo el objetivo de éstas empresas siempre ha sido el mismo. Idiotizarnos como consumidores obedientes, donde la cantidad de productos a consumir la eligen ellos, así como sus ventas.


Desde ese 1999, se empezó a perseguir la "piratería" por internet con una contundencia que en algunos delitos no se habían visto nunca  antes (hay un vídeo parodia muy bueno sobre este tema, de la serie IT Crowd). La intención del gobierno y las empresas intermediarias era y es perseguir al usuario, o sea: al cliente para dar una ejemplarizante noticia que lo criminalice. Sin embargo en Tribunales de todo el mundo siempre se han puesto de acuerdo en el hecho de que las descargas no son ilegales. Pues ilegalizar eso implicaría ilegalizar internet en si. Tanto administraciones como empresarios, en vez de intentar aprender cómo funciona una herramienta que les estaba dando lucrativos beneficios a pesar de sus lloros, pretendían que internet les pagara por un servicio gratuito.

Ya desde aquellos años, hemos podido ver cómo desde ciertas empresas (véase IMPI, RIAA, MPAA, SGAE, ...) se ha intentado crear una legislación a la carta para que nunca nadie pudiera atosigarles en sus derechos de distribución [Véase SOPA, ACTA, TPPA, CETA, etc)], normativas convertidas en tratados que convertirían a internet en una mera herramienta al servicio de dichas empresas, eliminando la mayor característica y beneficio histórico de la red de redes: la distribución masiva y gratuita de cualquier tipo de información y contenidos. Aprobar cualquiera de estas normas, hubiera destruido por completo internet. ¿Quien quiere entrar y pagar en una red donde la única información a la que puedes tener acceso es la que te quieren facilitar?

Pero esas legislaciones no solo prohibían la distribución de datos por internet. Como adición, lo que se intentaban era ir ampliando los años en que las patentes y los derechos de autor podían estar en manos de las empresas. Parecían preguntarse y responderse: "¿Por qué permitir que después de 10 años de monopolio con la cura de una rara enfermedad, se puedan crear genéricos más baratos? Mejor aumentemos el tiempo de las patentes y sigamos ganando dinero. Si total, no van a morir muchos". Como caso paradigmático podemos observar en Disney, cuya mascota (Mickey Mouse) debería haber sido liberada al publico hace bastantes años, pero siempre que va a caducar, parece que el gobierno que manda llega a algún acuerdo para cambiar eso. Aquí en España podemos ver lo que podría significar con los costes de la cura de la Hepatitis C, mientras que en la India liberalizaron la patente y la convirtieron en genérico casi al instante con motivo de emergencia ciudadana.

Sin embargo, no hay que pensar simplemente en que los gobiernos son simples títeres, sino que también son parte interesada en éste tipo de tratados, ya que con ellos se consigue censura, algo muy útil para "democracias" como la española. Esta censura atroz implica poder cerrar portales en la red sin tener que dar explicaciones, criminalizar cualquier comentario que no vaya a su favor, eliminar de un plumazo cualquier intento de libertad de prensa y, por extensión, la libertad de expresión que los ciudadanos poseemos y que es tan necesaria en nuestros días. Por tanto, lo que se pretende es poner la tapa al ataúd de lo que hemos llamado Democracia participativa de forma contundente y con todos dentro. El lector puede pensar que exagero. Ahora mismo ya hay una ley mordaza aprobada, que entrará en vigencia el 1 de julio, y otra sobre los derechos de autor que también afecta a la libertad de prensa y a la libertad de expresión a través de la red (Ley AEDE se llama), reglamentada a mediados de abril.

Aquí en España es que lo tienen muy claro. Con una ley que prohíba protestas, otra que prohíba la libertad de expresión por la red, otra que ayuda a crear engendros mecánicos para trabajar (ley de educación, o ley Wert) y otra que les salva el culo de cualquier caso de corrupción (ley de aforamiento), sumado al resto de leyes represivas y el nuevo Código Penal que pretenden aprobar, ya tienen el pack completo para hacer y deshacer a su antojo, da igual quien gobierne. La corrupción generalizada y la caradura la estamos viendo todos los días en los telediarios, y más ahora en campaña electoral.

Pero aquí estamos, luchando contra el ultimo gran tratado (que cuando fracase se inventarán otro nuevo al que también le daremos batalla) de las barbaridades que a ciertos empresarios sin escrúpulos les da por entregar a ciertos legisladores aun con menos escrúpulos, para que volvamos todos a la era pre-faraonica, como mínimo. Este ultimo tratado, el TTIP, se encuentra en fase de negociación actualmente.  La transparencia nunca ha sido su fuerte, e incluso sus negociadores han intentado hacerla más opaca aduciendo que hay un interés mayor que el popular sobre esta ley . Sin ser exagerado, nos están llevando hasta una nueva edad oscura para intentar detener un avance revolucionario por unos exiguos beneficios.

Los piratas trabajamos sobre temas de derechos de autor y patentes en cada país donde estamos, pero también en el Euro parlamento. La eurodiputada pirata por Alemania, Julia Reda mantiene actualizada su web con toda la información sobre el Reporte que ella misma ha redactado. De esta manera, une dos puntos fundamentales del ideario pirata: la transparencia y la lucha por la cultura libre. 

Si has llegado hasta aquí, ahora te pregunto: ¿realmente piensas que la lucha por la cultura libre no es importante? Piénsalo otra vez.

No todo está perdido, tenemos lo que hace falta para frenarlos: somos más, sabemos qué queremos, tenemos herramientas y las sabemos usar, por eso, si quieres oponerte al tratado, solo tienes que firmar aquí. Si quieres hacer algo más, no estás solo. En toda Europa cientos de activistas estamos trabajando contra el TTIP, tú puedes ponerte en contacto con los grupos de activismo de tu localidad. Te recomiendo buscar algún grupo de attac para empezar.

Para la próxima trataremos algo tan útil como el copyleft, que ha sido ninguneado por completo por asociaciones de autores como la SGAE o CEDRO, por no repercutir dinero directo en sus empresas, y anulado casi por completo con la nueva ley AEDE.

ATTAC, asociación sin ánimo de lucro, denuncia que el pasado 5 de noviembre fue publicada en el BOE la Ley 21/2014, de 4 de noviembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, y la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en virtud de la cual la reproducción total o parcial, así como la descarga del material de esta página es susceptible de ser gravado por un canon a cobrar por CEDRO, en contra de nuestra voluntad, y por tanto solicitamos su inmediata derogación.          
 
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