4 de gener de 2015

Impuestos ¿Para qué?


Por Sandra Soutto.

En la era del secreto bancario, donde la mitad de los ingresos mundiales es controlado por el 10% de la humanidad, cuando la economía sumergida en España se calcula en el 24 % de su PIB (253.000 millones de euros )(1), cuando los españoles tienen más de 144.000 millones de euros en paraísos fiscales (2), la corrupción da mucho de qué hablar, y aumenta el porcentaje de población que sufre pobreza y exclusión social (3), se hace necesaria una reforma del sistema tributario que garantice la justicia económica y social. Pero no nos confundamos, el sistema tributario sólo es el medio que nos permite conseguir el fin, y su objetivo no debería ser la obtención de ingresos. En este contexto es necesario, primero tener muy claro cuáles son los objetivos a alcanzar, y segundo, qué son y para qué sirven los impuestos.

Considerando que el objetivo está claramente definido en la Constitución española, título I (De los derechos y deberes fundamentales), capítulo III (De los principios rectores de la política social y económica), en este post analizaré la definición de los impuestos, y sus funciones. 
 
En el portal de educación de la AEAT (Agencia Estatal de la Administración Tributaria) (4), reza la siguiente definición, cuyo origen es el artículo 2 de la Ley General Tributaria (5):
Finalmente, los impuestos son los tributos más importantes, pues es a través de ellos como se obtienen la mayoría de los ingresos públicos para costear las necesidades colectivas. Son cantidades que se exigen obligatoriamente por ley sin que exista una contraprestación individualizada específica y que se fundamentan en hechos que demuestran la capacidad económica de los ciudadanos.”

Veamos, en este párrafo dice que:

1º- Los impuestos son tributos, es decir, se trata de prestaciones en dinero que los ciudadanos del Estado están obligados por ley a dar a su gobierno en el momento en el que la ley lo imponga y por el importe que así lo determine, con el fin primordial de obtener los ingresos necesarios para el sostenimiento de los gastos públicos. Podrán servir como instrumentos de política económica general y atender a la realización de los principios y fines contenidos en la Constitución. 

2º- Los impuestos existen porque una norma de rango legal los crea. Es una ley la que obliga a los ciudadanos de un Estado a pagar una determinada cuantía (deuda tributaria) por un hecho concreto (hecho imponible: determina el nacimiento de la obligación), en un momento determinado. Por ejemplo, la obtención de una retribución o ingreso por un servicio prestado durante un año. 

3º- Los impuestos, constituyen prestaciones que deberán realizarse en la moneda designada por el gobierno del Estado en la norma a través de la cual regula los tributos. Normalmente será la moneda oficial del Estado. Esto significa que los pagos en otra moneda, que no sea la que diga la ley, no liberarán a los ciudadanos de sus obligaciones frente al Estado, y, en el caso de entregar en pago una moneda que no sea la oficial, estos no serán aceptados y los órganos de recaudación del Estado podrán exigir la deuda, incluso vía ejecutiva para saldar la misma. Pues, cuando el ciudadano no cumple con su obligación de pagar sus impuestos el Estado puede embargar y ejecutar bienes y derechos de su propiedad hasta cobrar la deuda completa. Por ejemplo, en España al decir la ley que los impuestos se han de pagar en la moneda de curso legal, lo que quiere decir es que sólo valdrán los pagos en euros, ya que la moneda de curso legal en España ahora, es el euro. Por tanto, no valdrá el pago en pesetas, ni en bitcoins, ni en ninguna moneda social, ni tan siquiera en otra moneda oficial de otro estado, como por ejemplo el yen o el dólar. 

4º- Por el pago de los impuestos los ciudadanos no tienen contraprestación directa, ya que el Estado no tiene obligación de dar ni bienes ni servicios a cambio de lo que recibe. Sin embargo la ley deja claro que los impuestos se destinan al sostenimiento de los gastos públicos, eso sí, sin especificar cuáles, al contrario de lo que ocurre con otros tributos como las tasas y las contribuciones especiales. Además dice, que podrán ser utilizados como instrumentos de política económica para la consecución del interés común y bajo los principios regulados en la Constitución española, capítulo III del Título I “De los principios rectores de la política social y económica” (artículos 39 a 52) (6), donde enumera cuales deben de ser los objetivos de la política económica, entre los que destaco el pleno empleo, la formación y readaptación profesional, seguridad e higiene en el trabajo (art. 40), régimen público de seguridad social para todos (art. 41), la salud pública (art. 43), el acceso a la cultura, la ciencia y la investigación científica y técnica, una vivienda digna, y la conservación del medio ambiente. 

5º- Los impuestos se fundamentan en la capacidad económica de las personas obligadas a satisfacerlos bajo los principios de justicia, generalidad, igualdad (de derechos), progresividad (el que más tiene más paga), equidad distributiva de la carga fiscal, y no confiscatoriedad. Dicha capacidad se puede medir mediante el análisis del patrimonio, de las rentas, de las herencias, de las donaciones, e incluso del gasto que realiza cada persona, de ahí que, si los impuestos se configuran bajo los principios antes detallados, podrían constituir un buen indicador de la capacidad contributiva de cada persona. 


6º- Los impuestos se define como ingresos públicos necesarios para la satisfacción de las necesidades públicas, es decir, para la financiación de los bienes y servicios públicos entre otras necesidades. 

No obstante, los impuestos son un instrumento de política fiscal y social, y por tanto, no debemos centrarnos en ellos como ingresos públicos destinados a financiar el gasto, olvidando sus verdaderas funciones. Aunque España haya cedido su soberanía monetaria a favor de la Unión Europea, asumiendo una moneda como el euro, que no puede emitir, y renunciando a disponer de un Banco Central con las funciones de las que disponía nuestro Banco de España antes de la cesión, debemos ser conscientes de los efectos que produce la imposición de un impuesto sobre la sociedad y la economía, para poder dar las soluciones adecuadas a los problemas que pesan sobre nuestra población.

Cuando el gobierno define el sistema tributario debe hacerlo en función de los principios rectores de la política social y económica constitucionalmente definidos, y cualquier modificación o reforma de éste sistema debe hacerse de conformidad con los mismos. No olvidemos que tanto el gobierno como las políticas fiscales que éste decida aplicar deben de ser consecuentes con el interés público, claramente definido en la Constitución, y no al propósito de obtener ingresos. Es decir, el gobierno deberá proporcionar los recursos necesarios para el desarrollo de las actividades públicas y deberá fiscalizar los comportamientos sociales y económicos de los distintos agentes del sistema en consonancia con el resto del ordenamiento garantizando la equidad y la justicia.


Ahora, veamos cuales son las funciones más importantes de los impuestos:

1. Poner en valor la moneda de curso legal frente a cualquier otra: creando en los contribuyentes la necesidad de tener moneda para liberarles de sus obligaciones tributarias. Explicado en el punto 3 anterior, al que me remito. 

2. Controlar los precios y la demanda, y por ende ayudan a estabilizar el poder de compra de la moneda en la que se pagan. Es decir, una mayor presión fiscal obliga a la ciudadanía a destinar una mayor parte de sus ingresos a saldar sus deudas con el fisco y una menor cantidad al consumo y a la inversión. Por ello, los impuestos actúan directamente sobre: 
  • el nivel de precios (inflación o deflación), ya que, un descenso del consumo evitará que los precios continúen creciendo, y  
  • sobre la actividad económica, ya que con impuestos muy elevados los inversores no destinarán más recursos a la producción, incluso dejarán de producir si la demanda no se recupera,lo que provocará desempleo; por el contrario, una menor carga fiscal dejará más recursos en manos de los ciudadanos y estimulará la demanda y la actividad económica.

3. Distribuir la riqueza, manteniendo la adecuada proporción entre los medios económicos de cada persona y el pago de impuestos que debe realizar, buscando reducir las desigualdades, para lo que es fundamental disponer de unos tributos justos y progresivos.
Justo lo que a España le falta, ya que nuestro sistema tributario grava las actividades productivas (economía real) y recae principalmente sobre los trabajadores. Prácticamente se han exonerado las operaciones financieras o especulativas en la imposición directa, gracias al tratamiento favorable de los incrementos patrimoniales y rendimientos del capital, y también, en la indirecta (el IVA no grava las transmisiones de valores mobiliarios), ignorando que la mayor concentración de la riqueza está en los titulares del capital (beneficio de empresas, intereses y rentas) y de las propiedades inmobiliarias. (7). Mientras el Impuesto sobre el Patrimonio y el de Sucesiones, que gravan la riqueza, tienen un carácter simbólico. 

4. Distribuir las rentas entre los factores (trabajo y capital) de forma equitativa y justa. Para ello, hemos de saber que el efecto distributivo se consigue principalmente a través del gasto público con la consolidación del estado del bienestar, mediante unos servicios públicos fuertes que satisfagan las necesidades básicas de la ciudadanía según sus capacidades. Así, el destinar los ingresos públicos a gastos en: salud pública, educación, transporte, vivienda social, suministros básicos de agua y energía…, conjuntamente con unos impuestos equitativos y progresivos, reducirá las desigualdades y favorecerá la reactivación económica. 

A pesar de ello el gobierno actual pretende distribuir la renta recortando el gasto público, y a su vez, detrayendo los ingresos de las clases media y baja (al reducir la progresividad en el impuesto sobre la renta, entre otras cosas), y haciendo hincapié en la imposición indirecta (impuesto sobre el consumo). Es decir, al ingreso público contribuyen básicamente, los trabajadores a través del impuesto sobre la renta, y el consumo, a través del IVA. Esto explica lo limitado de los efectos distributivos de las políticas económicas aplicadas en los últimos años, y como se puede apreciar en el siguiente gráfico, las desigualdades en España se incrementan desde el año 2008 (8).

Fuente: INE, Encuesta condiciones de vida y Jesús Ruiz-Huerta. VII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España 2014. Fundación FOESSA.
 5. Incidir en la estructura productiva y social del estado premiando o castigando determinadas actividades productiva, ya que constituyen una excelente herramienta de ingeniería social. Por ejemplo, para promover el uso de energías renovables, se podrían implementar exenciones y deducciones a la industria de modo que se graven más las actividades que empleen técnicas de producción intensivas en energías no renovables). Lo mismo se hace con los impuestos que gravan el consumo, como el impuesto sobre el alcohol, el tabaco, los combustibles...

6. Cuando el estado no tiene soberanía monetaria los impuestos pueden financiar el gasto público. Pero, al financiarse con impuestos el estado detrae rentas de los agentes económicos, que dispondrán de menos recursos para su actividad económica, y con la crisis actual esta forma de financiación sólo consigue empeorar la recesión que padecemos. 

Como se ha explicado antes, España cedió su soberanía a la UE, pero:
1- ¿Qué suponía tener soberanía monetaria? 
La soberanía y la independencia económica de un estado se consolida a través de la dirección de una banca central moderna que emite una moneda que no es convertible (ni en oro ni en ninguna otra mercancía), de esta manera el estado no tendrá que acudir al mercado de capitales para obtener financiación.
2- ¿Qué perdió España al ceder su soberanía monetaria? 
España tenía una banca central emisora de moneda (el Banco de España), la peseta, que no estaba ligada a ningún metal ni mercancía, cuyo tipo de cambio fluctuaba. Entonces, podía hacer la política fiscal y monetaria que quisiera. Ahora, en cambio, en un contexto de deflación y con un desempleo altísimo y en alza, a España sólo le quedan tres alternativas para financiar el gasto público:
  • Con los impuestos, transfiriendo coactivamente las rentas de la sociedad al sector público y condenando a gran parte de ésta al infierno del desempleo y la exclusión social, ya que al financiar el gasto público con impuestos se detraen rentas de la sociedad en un juego de suma cero. (9)
  • Emitir deuda pública, pero no para el mercado nacional, si no tendremos el mismo problema que con los impuestos (detracción de ahorro, aunque sea voluntariamente), y al no poder recurrir al BCE habrá que acudir al mercado internacional de capitales. Entonces tendremos otro problema, porque estaremos en manos de los buitres financieros.
  • Suplicar a la Unión Europea que transfiera dinero (transferencias compensatorias de los estados más ricos de la unión a los más pobres), o al Banco Central Europeo que compre deuda pública, algo que no tiene ninguna obligación de hacer, incluso lo tiene prohibido, si bien a Irlanda sí que le compró deuda e incluso se le permitió emitir moneda, claro está, para sanear su banca, como no debemos olvidar.
¿Qué podemos hacer? 
  • Propongo hacer de la UE un estado federal, que disponga de un Banco Central independiente del poder financiero, controlado por la ciudadanía y con todas sus funciones, en la que además de la armonización monetaria exista la armonización fiscal. Para poder poner en práctica políticas económicas que permitan dar cumplimiento a los objetivos constitucionalmente definidos. 
  • Al no ser factible la solución anterior ni a corto ni a medio plazo, España debería recuperar su soberanía, su moneda propia y un Banco Central controlado democráticamente por el parlamento y puesto al servicio de los objetivos constitucionalmente definidos (el pleno empleo, la formación y readaptación profesional, las pensiones, régimen público de seguridad social para todos, la salud pública, la ciencia y la investigación científica y técnica, una vivienda digna, la conservación del medio ambiente,....)

En síntesis, el objetivo de los impuestos no debe de ser la obtención de ingresos sino la consecución del pleno empleo y de un potente estado del bienestar que provea de los servicios básicos necesarios a la ciudadanía reduciendo las desigualdades y dando estabilidad económica.

___________________________________________________
Notas
(2) Los españoles tienen 144.000 millones de euros en paraísos fiscales. eldiario.es: http://www.eldiario.es/economia/espanoles-millones-euros-paraisos-fiscales_0_267723546.html
(3) Pobreza y trabajadores pobres en España. Fundación 1 de Mayo. Nº 106/2014: http://www.1mayo.ccoo.es/nova/files/1018/Informe106.pdf
(5) Ley 58/2003 de 17 de diciembre, General Tributaria. BOE nº 302: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Fiscal/l58-2003.t1.html#a2
(6) Constitución española, capítulo III del Título I “De los derechos y deberes fundamentales” (artículos 39 a 52). http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/constitucion.t1.html#c3
(7)Informe 03/2013. Distribución de la renta en España: Desigualdad, cambios estructurales, y ciclos. CES. http://www.ces.es/documents/10180/526241/inf0313.pdf
(8) VII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España 2014. ¿Afectan los impuestos a la distribución de la renta? Jesús Ruiz-Huerta. Fundación FOESSA. Página 12. http://www.foessa2014.es/informe/uploaded/documentos_trabajo/15102014141612_3244.pdf
(9) El déficit público es necesario para que las familias y empresas puedan ahorra. Por  Eduardo Garzón  Espinosa, economista del Consejo Científico de Attac España.     http://attaccastello.blogspot.com.es/2014/11/el-deficit-publico-es-necesario-para.html#more

FUENTES:
+ Los impuestos y el interés público. Por Randall Wray. Traducido por Sandra Soutto. https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrekpqYXg0QkhYalk/view?usp=sharing
+ Los impuestos como fuente de ingresos son obsoletos. Por Beardsley Ruml. Presidente de la Reserva Federal de Nueva York (Federal Reserve Bank of New York).    Traducido por Sandra Soutto y Laia Martínez de Vera.  https://drive.google.com/file/d/0B6i8h_xTr9ZxTzNWS2t6N016bjg/view?usp=sharing
 + Seven Deadly Innocent Frauds of Economic Policy. Warren Mosler. https://drive.google.com/file/d/0B5yvo-v5WdmrYTE0OHc4N3BxZXc/view?usp=sharing
      En español: Prefacio de Alejandro Nadal,  http://moslereconomics.com/wp-content/pdf/7DIF-spanish-Alejandro-Nadal.pdf  y obra traducida: http://moslereconomics.com/wp-content/pdf/7DIF-spanish.pdf
__________________________________________________

 ATTAC, asociación sin ánimo de lucro, denuncia que el pasado 5 de noviembre fue publicada en el BOE la Ley 21/2014, de 4 de noviembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, y la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en virtud de la cual la reproducción total o parcial, así como la descarga del material de esta página es susceptible de ser gravado por un canon a cobrar por CEDRO, en contra de nuestra voluntad, y por tanto solicitamos su inmediata derogación.          


 ATTAC Castelló no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

OTROS POSTS EN NUESTRO BLOC RELACIONADOS :