3 de desembre de 2014

Hay que iniciar ya la transición energética

por David Hervás


La reciente publicación del Word Energy Outlook 2014[1] por la Agencia Internacional de Energía (AIE en adelante) el pasado 12 de noviembre, ha confirmado lo que se venía anunciando desde hace años [2]: ha llegado ya el inevitable agotamiento de los recursos energéticos no renovables baratos, principalmente los combustibles fósiles. Esto plantea un escenario futuro con una oferta decreciente de energía que no podrá cubrir una demanda de energía creciente en los próximos años.
 
“El sistema energético mundial corre el peligro de no colmar las esperanzas y expectativas puestas en él” [3], dice el primer párrafo del resumen ejecutivo. Y no es para menos, si observamos los siguientes escenarios futuros de producción de las distintas fuentes de energía no renovables, todos ellos sacados de informes oficiales:

PETRÓLEO:   FUENTE : World Energy Outlook 2013, Agencia Internacional de Energía

 



 CARBÓN:  FUENTE : World Energy Outlook 2014, Agencia Internacional de Energía


 
AZUL: minas existentes . MARRÓN: ampliación de minas existentes. VERDE: reservas hipotéticas en minas sin abrir
 

GAS:FUENTE : World Energy Outlook 2014, Agencia Internacional de Energía


URANIO: FUENTE : World Energy Outlook 2014, Agencia Internacional de Energía

LA FAMOSA REVOLUCIÓN DEL FRACKING NO CUBRIRÁ LA DEMANDA DE EEUU
 
La producción petrolera de EEUU, fracking incluido, alcanzará su cénit en 2019. FUENTE: US Energy Information Administration


Estas previsiones, que aparecen dispersas en distintos informes oficiales, confirman las previsiones que aparecen en estudios académicos independientes aparecidos este mismo año 2014, como el publicado en agosto por la Universidad de Melbourne[4] que destaca el acierto de las previsiones del libro Los Límites del Crecimiento,[5] primer informe del Club de Roma que en 1972 alertó tempranamente de este problema. En abril se público el más reciente informe encargado por el citado Club de Roma[6] que advierte de la amenaza que supone la escasez de todos los recursos mineros en general, dado que las reservas existentes no se pueden explotar sin utilizar combustibles fósiles en abundancia.

También hemos de destacar otro estudio aparecido en octubre en la revista Energy firmado por un equipo de investigadores de la Universidad de Valladolid[7], que se concentra principalmente en el tema energético.

En el Estado Español cuando se habla de energía, inmediatamente nos viene a la cabeza la electricidad, que no es una energía primaria, sino que es simplemente un fenómeno físico que permite dar aplicaciones variadas a la energía que facilitan su consumo. La realidad es que el consumo de energía eléctrica en España representaba sólo el 23,4% del total consumido en 2013. Para la producción de esa pequeña fracción, existe un abanico de energías primarias: solar, eólica, hidroeléctricas, nuclear, gas, fuel, carbón, biomasa... 



Fuente: La energía en España 2013. Ministerios de Industria, Energía y Turismo

Agregando las fuentes de energía primaria previstas se puede predecir que la oferta mundial de electricidad cubrirá la demanda hasta aproximadamente 2030.

 
FUENTE: Iñigo CapellánPérez, Margarita Mediavilla, Carlos de Castro, Óscar Carpintero, Luis Javier Miguel. “Fossil Fuel Depletion and SocioEconomic Scenarios: An Integrated Approach”. Energy, Oct. 2014

El problema está en el resto, ya que de entre todos los recursos renovables, sólo va a aumentar la oferta de gas de manera sostenida de aquí a 2040.

En el 76,6 % restante, la mayor parte de la energía se utiliza en transporte, además de en calefacción. Agregando la oferta mundial de combustibles prevista, se puede predecir que en un momento antes de 2020 no se podrá cubrir la demanda mundial para transporte. Hay que tener en cuenta que, con la tecnología existente, los motores eléctricos no son bastante potentes para mover camiones grandes, maquinaria pesada (la empleada en obra pública y en minería) y cargueros navales (aunque existen buques de propulsión nuclear, todos son militares con la excepción de unos pocos buques rompehielos árticos rusos), con lo que la dependencia del sistema económico de los combustibles fósiles es crucial.

 
FUENTE: Iñigo CapellánPérez, Margarita Mediavilla, Carlos de Castro, Óscar Carpintero, Luis Javier Miguel. “Fossil Fuel Depletion and SocioEconomic Scenarios: An Integrated Approach”. Energy, Oct. 2014

Esta carencia de combustible tendrá un efecto sobre el actual modelo productivo, la globalización, que ha hecho aumentar el consumo de combustible para el transporte de mercancías, siendo por esto el comercio uno de los principales contribuyentes al calentamiento global.

 
Rutas marítimas en 2008, antes de la crisis global

De hecho ya se está observando que el comercio internacional no recupera los niveles anteriores a la crisis. Al clima de recesión hay que añadir factores estructurales, ya que según un informe reciente del Fondo Monetario Internacional [8], la fragmentación de la producción que se instaló en la economía mundial desde los años 1990 se está reduciendo, ya que China está disminuyendo sus importaciones de partes y componentes, y los Estados Unidos han ralentizado el proceso de deslocalizaciones.