17 de febrer de 2014

¿Quién es Warren Mosler?



Activista proMMT en Bulgaria (Teoría Monetaria Moderna)


Activista proMMT en Bulgaria (Teoría Monetaria Moderna)


Por David Hervás, economista.


Durante el siglo XVI, en los tiempos de aquel Imperio Español en el que decían que no se ponía el sol, se vivió en España un agudo proceso inflacionario, la llamada revolución de los precios, motivada por la entrada de oro y plata proveniente de América en la península ibérica y cuya consecuencia fue la ruina de las incipientes industrias locales, que dejaron de ser competitivas, llevando a la miseria a gran parte de la población menesterosa.

Aquel fenómeno económico desconocido antes de esa época, provocó una respuesta por parte de ciudadanos respetables, que alarmados, dirigían memoriales al Rey proponiéndole medidas que consideraban oportunas para solucionar la crisis. Sin embargo, la producción de memoriales resultó tan inflacionaria como la moneda y estos ciudadanos recibieron el nombre despectivo de arbitristas, siendo denostados por intelectuales de la época, como Quevedo, que los satirizó en varios pasajes de sus obras.

No obstante, de entre estos memorialistas destacan algunos que han sido reivindicados como precursores de la ciencia económica posterior, como Luis Ortiz, Tomás de Mercado, Martín de Azpilicueta o Sancho Moncada, ya que acertaron en su diagnóstico acerca del origen de la inflación. Lo más sorprendente es que estos heterodoxos eran clérigos, confesores o profesores de Universidades cuyo pensamiento hay que encuadrar dentro de la escolástica, es decir dentro de  la cultura oficial de la época. Fueron los precursores de la teoría cuantitativa del dinero, formulada en el contexto de una moneda vinculada a la cantidad de metales preciosos en circulación, ya que entonces la moneda estaba acuñada en dichos metales o era canjeable por una cantidad de oro o plata.

En nuestros días vivimos una crisis global tan grande como en el siglo XVI, aunque en un contexto diferente: el dinero ya no es redimible en ningún metal, ya que nuestra moneda es fiduciaria, y la crisis que sufrimos no es inflacionaria sino deflacionaria. Sin embargo, como en aquellos tiempos, la figura del memorialista o arbitrista ha reaparecido en el Imperio de nuestros días, los Estados Unidos de América, en la figura de Warren Mosler .



Warren Mosler es un economista norteamericano, nacido en 1949 en una familia de clase media, formado en centros educativos públicos  y que ha tenido una exitosa carrera fuera del ámbito académico: ha trabajado en la Banca y en Wall Street en los años 70, creó y presidió un fondo de inversión en los años 80, hasta que a mitad de los 90 vendió su participación en el negocio a sus socios por desacuerdos acerca de las inversiones del fondo. Para entonces, Mosler es lo bastante rico como para dedicarse a sus hobbies como profesión. Apasionado de la mecánica –antes de estudiar economía intentó estudiar ingeniería, pero los problemas económicos de sus padres le hicieron optar por una carrera más corta-, en 1985 fundó su propia empresa, dedicada a producir lujosos coches deportivos diseñados por él mismo. En los años 90 inició la producción de vehículos eléctricos y vehículos con estructuras ligeras en fibra de carbono, adaptándose a las inquietudes ecológicas de nuestros tiempos.

Habiendo llegado a la conclusión de que la Teoría Monetaria Moderna es el enfoque más cercano a la realidad que ha vivido en su carrera profesional, Mosler publica en 1996 el libro Soft Currency Economics, destinado a popularizar entre el público no académico dicho enfoque. En ese momento, Mosler inicia su carrera que le llevará a ser un arbitrista del siglo XXI, ya que como nuestros arbitristas del siglo XVI, dirige sus “memoriales” a quien se considera soberano en una democracia: a la gente corriente, es decir, al pueblo.

Con la llegada de la crisis global en 2007-2008, la actividad de Mosler en la difusión de la Teoría Monetaria Moderna se intensifica, con innumerables conferencias y apariciones en los media, en los que sostiene un punto de vista poskeynesiano, proponiendo que el estado debe estimular la demanda con el déficit público para recuperar el empleo. 

En 2010, coincidiendo con su campaña como candidato al Senado por Connecticut, publica el libro Seven DeadlyInnocent Frauds of Economic Policy , en el que con un lenguaje accesible derriba lo que considera mitos sin conexión con la realidad económica. Por ejemplo: 

1º El gobierno ha de conseguir fondos, ya sea recaudando impuestos o endeudándose, para poder gastar. Esto es falso, dice  Mosler, porque un estado con moneda propia y soberana, para financiarse no necesita impuestos, ni emitir deuda ni pedir créditos, porque él es el único que puede crear dinero y por tanto todos los demás actores de la economía dependen del Estado para conseguirlo. En realidad, los impuestos no son una forma de recaudar por parte del Estado, sino una forma de mermar la capacidad de ahorro y de consumo por parte de los usuarios de una moneda. 

2º Los déficits públicos son malos. Al contrario, dice Mosler, cuando el gobierno  tiene déficit lo que está haciendo es introducir más dinero en la economía. Si tiene superávit, está detrayendo ahorros al sector privado, lo que sí que es malo para nuestros bolsillos, y además, históricamente un superávit del estado siempre precede a una gran recesión.

Y así sigue hasta desmentir 7 mantras que favorecen la austeridad presupuestaria. 

Mosler sostiene que Estados Unidos jamás va a quebrar porque siempre podrá emitir moneda propia. La moneda será aceptada porque el público la necesita para pagar los impuestos y su valor será creíble en tanto en cuanto haya una economía real para sustentarla. Por lo tanto nada impide reactivar la economía real y el empleo con el gasto público. Si el gobierno federal no lo hace es porque se le han impuesto restricciones de carácter meramente ideológico.

Además, en este libro propone diversas medidas de su programa electoral, incluida una reforma sanitaria alternativa a la de Obama, una defensa de la inversión en educación pública y medidas para evitar los deshaucios hipotecarios.

Frente al problema del paro, Mosler es favorable a la creación de una Bolsa de Empleo Público Garantizado, como propone el economista australiano Bill Mitchell, de modo que el gobierno debería crear y financiar un stock de empleo público para todo aquel dispuesto y capaz de trabajar cuya paga sería el salario mínimo interprofesional. De hecho, esto es lo que hacen muchos gobiernos cuando compran los excedentes de un producto agrícola por un precio mínimo (Australia lo hace con la lana, Europa lo hizo con la PAC durante décadas), pero en este caso se aplicaría al mercado de trabajo, siendo los desempleados los excedentes.

Con la crisis del euro, Mosler viaja a países del sur y este de Europa como Italia, Grecia o Bulgaria, donde sus  ideas son muy bien acogidas, puesto que los “memoriales” se apartan del contexto estadounidense y se adaptan a la peculiar situación de estos países que, como España, dependen de una moneda que no pueden emitir, sino que necesitan que se la preste el BCE o conseguirla en los mercados, ya que por una decisión de la Unión Europea, el BCE no permite que los estados emitan el dinero que necesitan, por lo que la única opción son los mercados.

En esta línea, Mosler, junto en el gurú de la Teoría Monetaria Moderna, Randall Wray, propone para Grecia la emisión de bonos de deuda pública con una cláusula para que en caso de suspensión de pagos, el acreedor pueda, si así lo requiere, usar esos títulos para pagar impuestos al Estado griego. Ello convertiría esos  títulos en "seguros", siempre que el Estado Griego siguiera fijando y recaudando impuestos.

En Italia, Mosler tiene un gran éxito. Sus libros son traducidos al italiano y han surgido varias  redes activistas, para promover la introducción de políticas económicas basadas en el Teoría Monetaria Moderna en Italia, defendiendo incluso la salida de Italia del Euro y la reintroducción de una divisa nacional. Estas redes son RETE MMT, Assoiazione Economia per i Cittadini y la más activa mediáticamente, Mosler Economics Modern Money Theory for public purpose , con un gran protagonismo del periodista Paolo Barnard, que suele aparecer todos los miércoles por la noche en el programa de la cadena de televisión  La7 La Gabbia .

Todo esta actividad ha conseguido que Mosler haya hablado como experto ante la Comisión de Finanzas del Parlamento Italiano  el 13 de noviembre de 2013.

En Bulgaria el activismo gira en torno del economista  Ryan Markov,  a quien vemos aquí con la economista  norteamericana de origen búlgaro Pavlina Tcherneva  y Warren Mosler.


En el ámbito académico, Mosler es investigador del Center for Full Employment and Price Stability de la University of Missouri-Kansas City .


Con estos antecedentes se comprende que  Mosler, como nuestros arbitristas, no es un antisistema sino un pragmático que propone soluciones desde la neutralidad de la Teoría Económica. Sus propuestas tienen un contenido ideológico para nada alejado de lo que conocemos como el sueño americano, si es que en este sueño aún se incluye la experiencia intervencionista en favor del pleno empleo que supuso el New Deal.

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